Salud
Presentación
Luchar por vivir, o resignarse, pulular por la vida, y dejarse morir. No hay más.
Bueno, si vives, llega un momento en que eliges, queriendo o sin querer. Humanidad o egoísmo.
Tomar decisiones teniendo en cuenta lo humanitario requiere una visión global y esforzarse más. O adaptarse fríamente, cubrir el expediente o tu área de responsabilidad con cualquier argumento fácil, y lo demás no es asunto tuyo, y llega a no importarte... nada.
La vida es multidisciplinar: hay que ejercitar tres gimnasios gratuitos a tu alrededor. La parte mental o centro de mando, la parte física que comprende lo material, y la parte emocional que comprende lo que no se ve ni se toca — alma, espíritu, amor, todo eso. Ejercitar solo una parte o dos es incompleto, se cojea por la vida, y tarde o temprano se pagan las consecuencias. Hay tantas variantes como personas, pero el concepto general me parece importante.
Por tanto, cualquier decisión que contemple solo una de las tres partes puede funcionar cierto tiempo, pero a la larga desembocará en problemas. Es como las pastillas, que pueden funcionar un tiempo, pero a la larga esas mismas pastillas pueden causar otros daños.
«Un tonto que deja de fumar solo es un tonto que ya no fuma.»
Hay personas que sufren y terminan muriendo, otras luchan, estudian, averiguan, reaccionan de alguna forma y siguen viviendo. Es una dura realidad que ocurre cada día. Me parece importante desarrollar esta sección e ir plasmando las fórmulas que parecen mágicas para vivir. Una de esas fórmulas hace parecer necesario sufrir para motivarse intensamente y así identificar un tema, comprenderlo, trabajarlo y conseguir resultados. No cae del cielo, sino que te lo han inculcado de pequeño.
«Se aprende por discernimiento o por sufrimiento.»
Los egipcios, hace miles de años, construyeron hospitales para el espíritu: se dieron cuenta de que muchas enfermedades venían del interior de las personas, de su emoción, de su alma. Hoy en día lo llaman somatizar, y se considera que muchas dolencias provienen de ese interior del ser humano; por tanto, lo físico está conectado con el cerebro, la mente, la emoción y el espíritu o subconsciente. Dicen que el cerebro fabrica sustancias químicas bajo la demanda de la emoción o de la mentalidad, las vierte en la sangre y da un beneficio o un perjuicio. Y el cuerpo se adapta a la demanda de la mente, aunque tarda su tiempo, si hay constancia.
Podría decirse que curarse de enfermedades consiste en regrabar costumbres malas, inercias perjudiciales, pensamientos negativos en bucle, emociones feas, el egoísmo, egocentrismo, ira, celos, odio, rencor, victimismo que impide crecer. Dicho de otro modo: si piensas feo te vuelves feo, si piensas y sientes bonito te vuelves bonito, así en todo. Se puede regrabar el sistema autoinmune, las células, el subconsciente, casi todo. Pero cuesta bastante y se tarda tiempo, hay que adquirir esas buenas costumbres para detener los daños y mantener esa línea buena, aplicando la mente en el tema, y a la larga puede ocurrir la mejora o hasta la sanación.
Entrenar los tres gimnasios es una decisión, un camino. Armonizas con esas leyes naturales o te alejas de ellas, queriendo o sin querer. Toda microdecisión se orienta a ese norte o vas dando tumbos por la vida. Es un camino apasionante y tarde o temprano da fruto. Y los fallos son casi obligatorios para volver a levantarse, aprender y seguir.
Salud Mental
En el centro de mando. Dicen que ahí está todo, pero no lo sé. (Imprescindible meditar — pensar a solas, sin interferencias.)
Captas un dato, escena o esquema del exterior con los sentidos, lo procesas con el cerebro, lo contrastas con otras personas, lo procesas con la mente más sutil, con emociones, lo integras en tu escala de valores, y al cabo de uno o cuatro años pones en práctica dicho tema. Si funciona bien, consigues realización y plenitud. Si no funciona, algo no encaja y hay que revisar el proceso.
Dialogar está bien, pero no basta: hay que saber identificar temas, luego se puede dialogar mejor. Toca aprender el idioma. Cada órgano o parte del cuerpo es como una comunidad autónoma, con su especialidad y características propias. Después, además de identificar y dialogar mejor, hay que aceptar las cosas como son, comprenderlas, perdonarse, perdonar, trascenderlo al subconsciente y regrabarlo. ¡Ardua tarea! Luego ya puedes decidir trabajar un tema y conseguir algún resultado. Cada día un poquito. No hacer nada y culpar a alguien es resultado cero.
Pensar y construir, pensar y perjudicar, pensar mal y quedarse en el lado oscuro. ¿Qué forma de pensar acerca a ese norte de vivir plenamente bien? ¿Qué o quién quieres ser, y qué plan tienes? ¿Se lo exiges a los demás porque quieres esto y lo otro, y si no te lo dan los culpas? ¿Qué construyes tú mismo y lo aportas a los demás por el simple placer de irradiarlo, sin esperar nada a cambio?
Si quieres delicadeza y eres un bruto, no conoces el idioma de la delicadeza, la exiges, y hasta dices que no hay personas delicadas. Pero en realidad las personas delicadas emiten un mensaje de delicadeza; al no conocer ese idioma, no lo captas, no lo identificas y por tanto no lo recibes, y ese mensaje pasa de largo. Pero notas esa carencia interiormente, y te quejas y lo exiges a los demás. ¿No es mejor aprender el idioma para que emisor y receptor se entiendan?
Identificar un tema, hablarlo, perdonar, perdonarse, trascenderlo, trabajarlo, está muy bien, pero no suele funcionar tampoco del todo. Hay emociones que duelen mucho y cuestan de comprender. Al final llegamos a lo más interior, a ver por qué no terminamos de mejorar.
«La verdad es muy importante, pero solo se soporta con amor.»
Así que al final se llega a lo mismo: toda decisión o acción comprende mente, cuerpo y emoción, o no encajan las piezas en la armonía natural. En la medida en que se aplica todo esto, se consigue más o menos crecimiento en muchos ámbitos diferentes.
Salud Física
Decisión, voluntad, constancia, dedicar tiempo, diversión, regularidad (un mes sin hacer ejercicio se pierde el 90% de lo conseguido). Estilo de vida dinámico, para siempre.
Músculos: tres meses. Tendones: seis meses. Sistema autoinmune: cinco años. Huesos: diez años. Siempre y cuando corrijas malas costumbres, técnicas o posturas.
Además: alimentación sana, nada de química, sueño profundo, poco estrés, y proyectar la mente en el tema (importante).
Si proyectas la mente en un brazo, con respiración correcta, aumenta de diámetro ese brazo, se fortalece. Así de sencillo y natural. Esto se aplica a cualquier parte del cuerpo: hablas con tu cuerpo y ves qué se consigue mejorar.
No se consiguen resultados en un mes. Todo es un estilo de vida para siempre; los avances suelen tardar años. Algún avance se nota en meses, pero mejor que sea para siempre.
Resumiendo: el cuerpo se adapta y cambia según lo que le pide la mente, y los cambios del sistema nervioso tardan y tardan. Desbloquear los receptores de glucosa y la bomba de sodio-potasio a nivel celular lleva su tiempo (osmosis percutánea: ducha o baño de agua caliente).
Mantener el tono muscular un día o dos a la semana como mínimo es importante; los estiramientos pasivos en frío y los estiramientos en caliente también lo son, la flexibilidad se suele olvidar.
Se empieza entrenando una parte del cuerpo, y se pueden crear desequilibrios musculares; al final hay que ejercitar el cuerpo entero. Son meses o años para conocer todo eso y llevarlo a la práctica, proyectando la mente.
Hay quien entrena cada día siete horas; la mayoría entrena máximo una hora cada dos o tres días. Los descansos son importantes, sobre todo al principio. Durante el sueño es cuando crece el músculo o se repara: los beneficios físicos se consiguen durmiendo profundo.
Cada persona ha de encontrar su forma, manera y ritmo, a su medida: terapéutico, estiramientos, mantenimiento, crecimiento, nivel élite. Hay miles de vídeos sobre este tema, y muchos fallos casi obligatorios por el camino hasta aprender. Y el peso se pierde en la mesa: comiendo mejor, y quizás comiendo algo menos, depende. Comer como hace 200 años suele bastar para perder peso.
Salud Emocional
Inteligencia emocional — conflictos. Un conflicto suele ser dos o más argumentos que se contradicen y causan indecisión, estancamiento, ausencia de avance (por ejemplo, amor-odio). Suele ir acompañado de ignorancia, inmadurez o incapacidad para razonar y comprender con lucidez cuál es la causa del problema; por tanto, no se suele afrontar, no se sabe cómo.
Las emociones condicionan mucho la existencia, alteran la conducta; las personas se sienten agredidas, se cierran, e incluso algunas olvidan el problema. El subconsciente puede aislar ese problema y borrarlo de la memoria, por autodefensa, pero el conflicto sigue estando ahí. Hay victimistas, rebeldes, agresivos, resentidos, vengativos, y un largo etcétera. La emoción hace que el cerebro fabrique unas sustancias u otras, o que deje de fabricar sustancias necesarias. Por otro lado, el pensamiento puede triunfar si está apoyado por una fuerte o intensa emoción o pasión, para bien o para mal.
Subconsciente e inercias. Muchas personas viven sin ser conscientes de muchos temas, tienen unas costumbres, hacen lo que toca, como llevar un piloto automático. Cuando hay problemas, no tienen ni idea de qué ocurre. Hay quien se ríe de la filosofía, de la metafísica, de los «empollones», y al tener problemas no tienen esas herramientas para reaccionar. Solo saben seguir patrones de comportamiento, y cuando nadie les dice qué hay que hacer, no saben pensar por sí mismos ni investigar. Viven en una burbuja de cierto confort, y salir de ahí cuesta mucho; suelen resignarse.
Cuando un especialista trata de ayudar, da un diagnóstico e indicaciones, pero la persona no sabe bien qué le pasa, y sigue las indicaciones más o menos, sin saber por qué y para qué. No proyecta su mente en el problema, no se implica a fondo en el proceso de sanar. Y los especialistas suelen cubrir solo su área de responsabilidad, y lo demás no es asunto de ellos, por lo cual la persona queda en tierra de nadie y apenas soluciona nada. Una opción frecuente cuando no se sabe qué pasa es decir que es «algo nervioso» o «somático», y ya está.
Soluciones. Para reparar un coche hay que entender cómo funciona, y para comprender un problema personal hay que saber cómo funciona el cuerpo, la mente y el subconsciente. El ser humano está hecho de varias disciplinas, todo está relacionado. Hay que afrontar los temas de forma multidisciplinar: mente, cuerpo y alma, o nada. No se puede solucionar sin conocer e implicarse en los temas importantes de la vida, que nadie puede gestionar más que uno mismo.
Hay que aprender a pensar, reaprender a respirar, reaprender posturas idóneas para que trabaje bien el cuerpo, y aprender a sentir. Se hace bien, o se hace mal. No hay excusas que valgan, ocurre o no.
Salud Médica
Te dan pastillas para el colesterol pero comes basura. Si no te implicas y colaboras en tu propia sanación, poco puede hacer un médico. Hay médicos buenos y malos, claro. Las pastillas suelen proteger durante un tiempo puntual, y genial, pero a la larga hay que ir al origen del problema y solucionarlo, porque si no, terminas empastillado de por vida y empeoras de otros temas.
Comer sano no basta, adelgazar no basta; hay que dormir bien o no hace efecto el medicamento. Eso nos lleva al estrés, que hace fabricar cortisol y entra un hambre ficticia; luego socializar, y el tema afectivo. Al final pruebas el yoga, y comprendes que en realidad el equilibrio es un conjunto interdisciplinar de varios temas que hay que conocer y gestionar bien. Es el dichoso «cuerpo - mente - alma», los tres gimnasios gratuitos.
Autoaprendizaje, orientado a tu personalidad, con seguimiento profesional. Lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra; toca conocerse, estudiar, prueba y error, y encontrar formas que funcionen para uno mismo, con rigor. A veces el argumento médico es generalista y acierta y beneficia, o no, y perjudica. Toca saber verlo. En el futuro se potenciará la implicación del paciente en el proceso de mejora paliativa o sanación de enfermedades, a su medida personal — ese es el camino.
Lo mínimo sería que el paciente supiese qué tiene, que conociese la palabra técnica de su dolencia, que muchos ni saben. ¿Cómo luchar contra algo que ni sabes qué es? Sabiendo, puedes estudiar posibles mejoras, cómo evitarlo, por qué ha podido ocurrir, y más.
Eliminar química alimentaria pero ponerse morado a medicamentos solo consigue que se eliminen sustancias que alimentan tendones y cartílagos, y se acelere la artrosis por falta de esas sustancias. ¿Plantas? ¿Remedios naturales? ¿Deporte? También creo que muchas dolencias vienen de la emoción o de la psique, que crean malas costumbres, que a su vez causan enfermedades. Toca amarse a uno mismo, saber cuidarse, y luego ya, a los demás.
Alimentación
Ponte morado comiendo verduras de hoja verde y no engordarás. No reprimas, no sufras, no sirve. Basta con ir eliminando alimentos perjudiciales y poco a poco aparecen buenos resultados. Come como hace 200 años. Luego vida dinámica, positivando, alegre. Solo entonces, y quizás, haga falta reducir cantidades, un poco, a tu medida. Hay mucha comida falsa que engorda y no alimenta bien.
- Azúcar en exceso es un psicotrópico, fuera.
- Sacarinas mejor para algunos, otros no. Solo una dosis al día. Nada de 5 cafés con leche al día y 8 sobres.
- Bebidas gaseosas, fuera.
- Grasas saturadas, fuera.
- Fritos, fuera.
- Sal, la menos posible.
- Bollería industrial, fuera.
- Comida ultraprocesada, fuera.
- Todo lo que lleve química, fuera.
- Alcohol, muy poco.
- Tabaco fuera; si vas a fumar, haz deporte pulmonar (cardio) como mal menor.
- Baños de aire limpio.
- Una opción intermedia es comer de todo, pero en pocas cantidades, y quemarlo con deporte.
- Evita alimentos que crean adicción — llevan ingredientes a propósito para que te enganches.
- Agua = cero calorías.
- Embutidos, ni de lejos, fuera.
- Lo mejor es la prueba-error-acierto, a tu medida, forma y manera.
- No hagas dietas, no sirven; cambia de estilo de vida, para siempre. Cuerpo, mente, alma.
- Medita, y respiración profunda, aunque sean cinco minutos en un banco público.
- Y ríete mucho, diviértete por el camino, que es largo. Caminar serio causa dolores; caminar divertido, cero dolores; caminar relajado, gastas menos energía.
- Ayuno intermitente: prueba. A mí me va bien, unas doce horas. Descubre tu forma.
- Cada noche un vídeo del tema, para mantener la llama viva.
Sueño
Duerme una entrevista: lección dormida, lección aprendida. Las agujetas se reparan durmiendo. El crecimiento muscular se consigue durmiendo. Las pastillas hacen efecto en 48 horas si duermes bien. La presión arterial por la mañana es menor si duermes bien. La frecuencia cardíaca acelerada sube menos si duermes bien.
Sugiero un reloj para monitorizar el sueño: si miras el reloj y has dormido poco, vuelve a la cama, si puedes. Mejor de pie y estirado que sentado y estirado. Cena pronto, nada excitante de noche. Que se vuelva costumbre hacer las cosas bien, así de fácil. Aprende a desconectar el chip de los problemas y tendrás más fuerzas si estás descansado. Y aprende eso de la relajación guiada: habla con tu cuerpo, escucha tus intuiciones interiores, las de verdad, y síguelas.
Meditar
Meditar es obligatorio para ser tú mismo, sin intoxicaciones, y crecer. Para tomar decisiones atinadas y ponderadas. Para escuchar intuiciones de tu interior. Sentir los ruidos de tu cuerpo. Ver detalles de tu entorno que no ves nunca. Sentir el ahora.
Inicialmente es un rollo, pero es el único camino y no queda otra. Mira vídeos y más vídeos. Empápate del tema y consíguelo.
Un detalle: sentado no tienes inspiraciones, ideas; moviéndote sí. Al menos me ocurre a mí así (se hace camino al andar, y vas encontrando señales, trucos, herramientas).
Somos el «durante»: lo que aprendemos y en lo que nos transformamos para merecer lo que perseguimos, un objetivo.
Y ama una piedra, una nube, una persona, una puesta de sol, un hobby, lo que sea, pero ¡ama!